Las directores de El actor, El varon de al lado y Querida voy a mercar cigarrillos asi­ como vuelvo

Pocos dias luego sobre su estreno mundial en la Competencia formal

impresion sobre la Mostra de Venecia llega a las cines argentinos esta cinta sobre los realizadores de El comediante asi­ como El varon de al lado que narra las desventuras sobre un articulista ganador del Premio Nobel (Oscar Martinez) que vuelve a su pequena localidad oriundo tras mas sobre cuatro decadas sobre desaparicion. Esta satira con bastante humor sable funciona bien en el zona sobre la comedia pura, sin embargo por momentos es un poco obvia en su exploracion de estas contradicciones entre el cinismo de la vida intelectual y el conformismo (y el patetismo) sobre la dinamica pueblerina.

(ademas sobre diversos documentales y proyectos de TV) se basaron en un guion de Andres Duprat (companero de Gaston) de la pelicula que funciona mejor como superficial comedia de enredos que como mirada critica a las contradicciones, miserias, hipocresia asi­ como cinismo del universo literario y la exploracion del En muchas ocasiones incomodo lugar del escritor. Existen, si, un punado sobre buenos gags, momentos sobre indudable inspiracion, varios dialogos punzantes igual que dardos, lucidas observaciones en la dinamica pueblerina, buenas actuaciones, sin embargo El oriundo ilustre -desde su apuesta estrategia y estetica harto chata desplazandolo hacia el pelo por algunas ideas obvias y, de colmo, reiterativas- carece de las li?minas, los matices, la acidez y no ha transpirado la negrura que las realizadores intentan alcanzar.

Dividida en un prologo asi­ como cinco capitulos (La invitacion, Salas, Irene, El volcan y La caceria), El residente ilustre arranca con el mordaz, de ninguna cosa complaciente discurso que Daniel Mantovani (un invariablemente creible Oscar Martinez) da ante la Academia desplazandolo hacia el pelo las reyes sobre Suecia despues de percibir el premio Nobel sobre literatura. En ese circulo expone diversos de los temas que sobrevolaran el resto del relato, porque deje de esa consagracion como “el ocaso” asi­ como como “una canonizacion terminal como artista”.

Pasan cinco anos asi­ como Mantovani esta radicado en Barcelona. En ese lapso nunca ha texto mas que obituarios, presentaciones asi­ como prologos, mientras su rutina diaria radica en pedirle con desden a su chacha (Nora Navas) que rechace todas y no ha transpirado cada la de estas multiples invitaciones que recibe. No obstante, la de las cartas despierta su atencion el intendente de Salas, su poblado natal al que no ha regresado en las ultimas cuatro decadas (se fue a las veinte y es Ahora un sexagenario), lo invita a participar en los festejos de el lugar y no ha transpirado a tomar la medalla sobre “Ciudadano ilustre”. Despues de la denegacion inaugural, se decide a su terruno, ubicado a 700 kilometros de Buenos Aires.

Tras un tortuoso trayecto de ida (en el que las paginas sobre alguno sobre las libros se usara para prender un fuego y no ha transpirado igual que reemplazo del papel higienico, metaforas algo burdas), llega a Salas, donde pasara de celebridad (lo pasean en el camion de bomberos) a poco menos que el enemigo publico numero uno 1.

La pelicula -plagada sobre discursos con “frases celebres” de el tipo “mis personajes nunca podri­an partir sobre Salas desplazandolo hacia el pelo yo no puedo continuar” que Martinez sobrelleva con conmovedor profesionalismo- cae por instantes en cierto patetismo pueblerino (mas cercano sobre los hermanos Coen que de Preston Sturges), si bien habitualmente con bastante agudeza. En este regreso de el hijo prodigo se ira topando con un candidato a redactor (Julian Larquier) que trabaja en la recepcion de el sombrio hotel en el que se hospeda (“parece salido sobre una pelicula rumana”, dice Mantovani), una mozo desplazandolo hacia el pelo atractiva groupie que nunca tardara en meterlo en dificultades (Belen Chavanne); Antonio (Dady Brieva), su superior amigo del colegio; y su ex novia Irene (Andrea Frigerio), Hoy casada con Antonio. En el trayecto del autor aparecen Asimismo desde el intendente peronista de el lugar (Manuel Vicente) Incluso el patotero Florencio Romero (Marcelo D’Andrea), que intentara desacreditarlo por todos las medios.

Cinta en las fobias desplazandolo hacia el pelo las neurosis, en los enfoque parasitarios del arte, sobre la crisis existencial, referente a el conformismo asi­ como el absurdo pueblerino, en la compromiso y la liberaciin de el artista, acerca de los riesgos sobre revisitar el ayer, referente a el triunfo y las ideales, acerca de la mediocridad social y la (falsa) sofisticacion del arte, El domiciliado ilustre es en sus excelentes instantes la satira y no ha transpirado, en varios otros, la descenso sobre camino una cosa torpe y no ha transpirado que recupera algunos “debates” a esta longitud bien demasiado transitados o inclusive perimidos.

Lo bueno sobre El residente ilustre -y lo que para resumir la blinda sobre todo cuestionamiento mas extremo- podri­a ser funciona bien en el ambito de el gag, de la comedia pura. Mas alla sobre que las 2 ultimos episodios nunca estan a la altura del resto desplazandolo hacia el pelo la resolucion se resiente un poco, la pelicula nunca deja de recrear y capturar. La paradoja aqui podri­a ser el film gana cuando postura al humor mas directo y no ha transpirado popular, asi­ como -por el contrario- pierde efectividad cuando se pone “sofisticada” y con ese viento de cinismo y superioridad hacia las personajes que ha sido desde invariablemente la marca sobre Cohn asi­ como Duprat.

Cada ocasion que leo resenas referente a peliculas argentinas siempre me armonia con igual

(y esta nunca es ninguna excepcion) peliculas simpaticas, con excelentes guiones y no ha transpirado buenas actuaciones No obstante casi continuamente flaquean en terminos visuales. Sobre “El residente Ilustre” he leido criticas que dicen que no dispone de ninguna cualidades cinematograficas reales, que da la impresion “barata” o que le carencia trabajo de pre-produccion. Nunca es el cine un vi­a visual? O Incluso que aspecto seri­a relevante lo experto?

Nuevamente la negrura asi­ como el sarcasmo que vimos en El hombre sobre al lado pero esta oportunidad duplicando la postura y que de tan famosa en ocasiones abruma un poquito. Hay momentos excesivamente graciosos y logrados especialmente en su primera medio y no ha transpirado otros un poco burdos, en un instante se acerca a un thriller desplazandolo hacia el pelo sobre el final cierto aspecto abrumador Ahora mencionado.

Sobre todo el mundo modos confieso que la segui con abundante provecho y no ha transpirado con un guion ingenioso sin embargo demasiado armado, especialmente el tono del astro de Martinez en las momentos sobre las diiaogos o participaciones soberbias asi­ como aleccionadoras.

Bastante bien Manuel Vicente -viejo batallador de las tablas que parece dar con hoy un punto mas visible- bien elegida Frigerio y a pesar que Brieva no seri­a santo de mi devocion, en este astro cae bien a pesar de muchas exageracion.

Maritnez continuamente eficiente desplazandolo hacia el pelo parece que Belen Chavanne con su participacion, Asimismo puede ganarse un sitio para el porvenir.